Archivo de la etiqueta: historia

La espelta, un cereal que resurge desde el pasado.

espelta

– Marina Muñoz Cervera –

La espelta es una antigua variedad de trigo que vuelve con fuerza a nuestros días.

Este primitivo cereal se está recuperando desde los ancestros, como alternativa al pan de trigo convencional. Se clasifica botánicamente como «Triticum espelta» y es un grano muy rico en proteínas, magnesio, fibra y vitaminas del grupo B.

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La bulimia nerviosa, un trastorno de la conducta alimentaria.

bulimia nerviosa

– Marina Muñoz Cervera –

La bulimia es una obsesión por la comida y el peso, que se traduce en comilonas repetidas seguidas de una conducta compensatoria.

A pesar de que la bulimia y la anorexia nerviosas pueden interrelacionarse, vamos a tratar cada trastorno de forma separada. Ya en el año 1979, Gerard Russell los consideró como síndromes diferentes y asignó el nombre de Bulimia nerviosa.

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La patata o papa y su composición nutricional.

patata

– Marina Muñoz Cervera –

La patata es un humilde tubérculo que nos aporta energía y ocupa el cuarto lugar entre los alimentos básicos en el mundo.

Se incluye dentro del grupo de los alimentos energéticos al igual que los cereales, maíz, arroz, trigo, etc. y otros tubérculos como la yuca, el camote o boniato, papalisa, etc. Y, como alimento básico, ocupa el 4º lugar en importancia en el mundo, después del maíz, trigo y arroz.

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Ácido fólico o folato ¿para que nos sirve?

mujer sana

– Marina Muñoz Cervera –

El ácido fólico es una vitamina hidrosoluble que no almacenamos, por eso tenemos que aportarla diariamente con la alimentación.

Sirve para que nuestro cuerpo fabrique células nuevas diariamente.

Esta vitamina del grupo B es fundamental en el trabajo celular y en el crecimiento de los tejidos, de ahí que su deficiencia en mujeres embarazadas de lugar a defectos neurológicos en los bebés.

También se le ha conocido como folacina, B9 y ácido pteroilglutámico, pero estos nombres ya están en desuso. El nombre de “folato” procede del latín “folium” que significa hoja. Esta nomenclatura puede ayudarnos a recordar que se encuentra en las verduras, es decir, hortalizas de hoja verde.
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La cebolla y sus virtudes.

cebolla
– Marina Muñoz Cervera –

La cebolla es un bulbo conocido desde muy antiguo, procede de Asia y ha sido utilizada como medicamento y como alimento a lo largo de los tiempos.

Hoy en día es una hortaliza común y se emplea, cruda o cocida, en infinidad de recetas culinarias.

Hay muchas variedades, tempranas, tardías, de media estación, blancas, amarilla, moradas, etc.

Según nos dice Pedanio Dioscórides (40-90) a través de Andrés de Laguna (1499-1559), “la cebolla larga es más aguda que la redonda y la roja que la blanca, y la seca que la verde y la cruda que la cocida”.

En la antigüedad conocían perfectamente los atributos para la salud de cada variedad de cebolla y los aplicaban para diferentes padecimientos.
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Alcaparra: una especia milenaria.

capullo capparis spinosa

– Marina Muñoz Cervera –

Las alcaparras, tápenas o táperas, son los botones florales o capullos comestibles, sin abrir, de un arbusto floral zarzoso, conocido como alcaparro o alcaparrero/a.

Perteneciente a la familia botánica “Capparaceae” y a la especie y género “Capparis spinosa”, el alcaparrero es típico de la región mediterránea, aunque su cultivo se ha extendido a otras regiones del mundo.

Las alcaparras se han utilizado desde tiempo inmemorial por sus virtudes medicinales, en preparaciones diversas, y formando parte de antiguas recetas culinarias, sin embargo, son más conocidas actualmente, como condimento, por el original sabor que dan a las salsas, ensaladas y otros guisos.
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El chuño andino o papa milenaria: un tubérculo con futuro.

agricultura andina

– Marina Muñoz Cervera –

Las adversas condiciones de vida de los países de la región andina ha determinado que los cultivos se adapten a las circunstancias humanas, de ahí que nos encontremos con alimentos que se desconocen en otras partes del mundo.

Hoy vamos a hablar del “chuño”, también conocido, hoy en día, como “papa deshidratada” o “papa milenaria”.

Sus orígenes datan de la época precolombina y nace en las comunidades indígenas de los Andes centrales.

El chuño procede de las llamadas “papas amargas”, diferentes de las “dulces”, que se modifican para transformar su sabor en un producto comestible. Estas papas silvestres son resistentes a las heladas y pueden ser cultivadas en zonas más elevadas geográficamente que las dulces; tampoco se afecta su cultivo por la humedad excesiva o la sequía y la mata de la planta es poco desarrollada, pero ello no significa una mala calidad del cultivo.

Las papas amargas pertenecen, como la patata conocida por todos, a la familia Solanaceae, sin embargo, su especie varía y comúnmente se emplean dos: “Solanum juzepczukii” y “Solanum curtilobum”.

“Acosta, uno de los primeros cronistas españoles en describir los recursos agrícolas de los Andes, menciona que las papas amargas, al ser expuestas al frío de la noche y secadas después de ser apisonadas, eran trasformadas en lo que se denominaba chuño y se utilizaban como el pan en Europa. Un siglo más tarde, el sacerdote Bernabé Cobo refería que en el altiplano existían papas silvestres y papas amargas, que los aymara denominaban “aphus” y que sólo se podían consumir procesadas como chuño, constituyendo el principal alimento en la región altiplánica entre Perú y Bolivia”.

El consumo de estos tubérculos necesita un proceso muy laborioso de preparación para eliminar los tóxicos glicoalcaloides, responsables de su sabor amargo. Las zonas en las que se prepara el chuño se encuentran en el altiplano, a 4000 metros de altura sobre el nivel del mar.

Vamos a conocer, de forma esquemática, la fabricación clásica del chuño y los tipos que resultan de la misma:

Elaboración del chuño:

Después de terminar la cosecha comienza la selección de papas desde el mes de marzo hasta julio e incluso agosto.

Se pueden diferenciar dos fases en su elaboración:

1.- Desde mediados de marzo hasta abril se elaboran los productos que se consumen frescos: la “lojota” (en aymara significa congelado) y el “khachu-chuñu” (chuño no maduro).

2.- Desde junio hasta finales de julio y, a veces, hasta mediados de agosto, se elabora la “tunta” (chuño blanco), la “muraya” o “moraya” (chuño fermentado), el “kholunku” (duro, mal elaborado) y otros chuños de diferentes calidades.

La “lojota” es un chuño fresco que se prepara con fines comerciales, apenas comienzan las heladas se seleccionan las papas amargas de dos variedades, “k’aisalla” (de forma cónica) y “nazari” (nariz en punta), y se dejan a la intemperie separadas unas de otras para que durante la noche se congelen. Si la helada no ha sido muy fuerte y las papas no se han congelado bien, se guardan en completa sombra para extenderlas la noche siguiente y así completar la congelación, que es perfecta cuando las papas suenan como piedras al chocarlas unas contra otras. La “lojota” es, por tanto, el producto congelado que se vende protegida con paja seca para que el sol no la descongele; es un alimento que tiene mucha aceptación en los poblados urbanos.

El “khachu-chuñu” (chuño no maduro) se diferencia de la “lojota” en que para obtenerlo pueden emplearse papas dulces, pero el procedimiento de congelación es el mismo y no hay que tener tanto cuidado para recogerlo de madrugada antes de que salga el sol, pues está destinado al consumo familiar.

En cuanto a la “muraya”, el término significa “fermentado dentro del agua” y para obtenerlo se llevan las papas a un pozo de agua cristalina, preferentemente corriente, donde se dejan de 20 a 25 días; la presencia de barro ayuda a fermentar y no afecta al producto. Pasado ese tiempo se sacan las papas, se lavan y así remojadas se exponen durante la noche a la intemperie para que se congelen; se pueden dejar así días y noches hasta que por el calor se deshidratan, poco a poco, y van perdiendo la cáscara; luego con pequeño movimientos se consigue que se sequen totalmente. También se destina al consumo familiar y se prepara en pequeñas cantidades.

La “tunta”, también llamada “chuño blanco” se prepara escogiendo las papas amargas más grandes y se exponen varias noches a la intemperie hasta que se congelen; se recogen de madrugada para que no les de la luz solar y este proceso es importante porque sino el chuño se ennegrece y pierde el preciado color blanco, se vuelve de color marrón claro, perdiendo valor en el mercado y se conoce como “chuño negro”. Después de dos o tres noches de congelamiento, se llenan las papas en costales y se sumergen en agua, que puede ser corriente, pero si es de laguna y ligeramente salada, la tunta adquiere una suavidad muy preciada. A los 30 días se sacan los costales del agua y las papas se extienden nuevamente a la intemperie para su congelación. Al día siguiente, cuando el calor del sol las ha descongelado, se hacen pequeños montones con las papas para luego ser pisadas con los pies descalzos, tratando que se desprenda la cáscara y pierdan todo el líquido que contienen. Se espera a que sequen al sol, lo que tarda unos 10 a 15 días y, una vez secas, las tuntas se restriegan con fuerza con las dos manos para que al rozarse entre sí, pierdan totalmente la cáscara, que serán eliminadas totalmente venteándolas. De 6 quintales de papas amargas se obtiene 1 quintal de tunta seca o chuño blanco.

chuño blancochuño negro

Este tubérculo se cultiva  en aquellos lugares donde los cultivos corrientes no aguantan las temperaturas tan extremas y ha servido de sustento a los pobladores andinos durante tiempo inmemorial, tenemos que tener en cuenta que los tubérculos así procesados aguantan perfectamente durante meses e incluso años sin sufrir deterioros.

Nutricionalmente, el chuño es fuente de almidón y si pensamos en su forma de elaboración, podemos deducir que no todos los minerales ni vitaminas aguantan las condiciones extremas de temperatura a la que es sometido para eliminar los glicoalcaloides, por ello, el contenido en vitamina C de la tradicional patata desaparece, otras vitaminas hidrosolubles, también, y nos quedarían minerales resistentes como pueden ser el calcio y el hierro, entre otros, alguna cantidad de grasa saturada por la manipulación, de ahí su sabor ligeramente rancio, y almidones. Por ello es buen alimento energético y podríamos considerarlo como tal.

La actual cocina boliviana aspira a que este preciado alimento sea considerado “estrella” en el siglo XXI y cada vez más recetas culinarias lo incorporan como ingrediente. También se piensa que, por su capacidad de conservación, pueda ser utilizado como alimento de astronautas en el futuro. Nunca se sabe, pero lo cierto que con el cambio climático, puede ser que se convierta en un alimento de prestigio en zonas donde aún no se conoce.

Os dejo un enlace a una receta de una sopa que utiliza el chuño como ingrediente: Lagua de chuño y procede de la web Cocina Bolivina.

En Bolivia, tanto el chuño blanco como el negro, son alimentos de consumo corriente y llega hasta zonas subtropicales como Santa Cruz, para ser vendido de forma cotidiana y a bajo precio.

papa deshidratada

Fuentes:

– Heather Lechtman, Ana María Soldi. La Tecnología en el mundo andino: Subsistencia y mensuración. Universidad Autónoma de México. Dirección General de Publicaciones. México 1985.

– C. Arbizu y M. Tapia. La agricultura andina. Tubérculos andinos FAO.

http://www.rlc.fao.org/es/agricultura/produ/cdrom/contenido/libro09/Cap3_3.htm

– Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. FAO. Tecnologías andinas. “Preparación del chuño”.

http://teca.fao.org/es/read/4144

– Universia Perú. “Chuño, fuente de calcio y hierro”. 03-08-2007.

http://noticias.universia.edu.pe/ciencia-nn-tt/noticia/2007/08/03/744785/chuno-fuente-calcio-hierro.html

– Cocina Boliviana. “El chuño, la estrella en la cocina de altura”.

http://www.cocina-boliviana.com/post/el-chuno-la-estrella-en-la-cocina-de-altura

Imágenes:

La imagen que ilustra esta entrada es un recorte obtenido del documento pdf que se encuentra en la siguiente dirección:

http://teca.fao.org/es/read/4144

Las imágenes del chuño negro y blanco proceden de las siguientes páginas:

http://www.cocina-boliviana.com/post/el-chuno-la-estrella-en-la-cocina-de-altura

http://www.am-sur.com/am-sur/peru/gs/Campos/05_Incas-Inkas-ESP.html

http://noticias.universia.edu.pe/ciencia-nn-tt/noticia/2007/08/03/744785/chuno-fuente-calcio-hierro.html

La obesidad y sus extremos.

pintura

– Marina Muñoz Cervera –

No alcanza la pintura a representar las dimensiones que podemos alcanzar; el cuadro de Fernando Botero, que ilustra entrada, es solo una pequeña muestra de la obesidad, sin embargo, la realidad supera al arte y un artículo publicado el El País, el 31 de enero del presente año,  nos cuenta algunas referencias sobre esta enfermedad.

En 1793 un norteamericano llegó a morir con 454 kilos de peso y en el año 1856 murió un francés que pesaba 265 kilos.

En 1896 se creó en París “el Club de los 100 kilos” cuyos miembros se reunían para celebrar grandes banquetes.

En el año 1900 un austriaco de 232 kilos fue premiado en la Exposición Internacional de París, su cintura medía 2 metros de circunferencia y cada pierna, 107 centímetros.

Hay también, otro caso documentado, de un hombre de Bainbridge Island que llegó a los 635 kilos, sufría obesidad mórbida desde su niñez y  vivió 42 años, hasta septiembre de 1983 con un peso de 352 kilos y un IMC de 105,3 alcanzado tras tratamiento hospitalario.

Se menciona que las cifras más alarmantes proceden de una norteamericana que alcanzó los 726 kilos de peso y murió en el mes de julio del año 1994.

Un ciudadano mexicano alcanzó la cifra de 597 kilos y fue presentado en Discovery Channel en el año 2007 como el hombre más gordo del mundo; en el año 2010 logró bajar a 230 kilos con tratamiento médico. Aún vive inmovilizado en una cama.

El mismo canal de televisión presentaba, ayer, 1 de febrero de 2014, a una mujer joven que había alcanzado los 490 kilos de peso y después de dos años de tratamiento médico intensivo consiguió bajar a un poco más de 100 kilos. Semejante volumen acompañado de linfedemas (retención de líquidos) en las piernas, la inhabilitó totalmente, hasta el punto de no poder caminar durante 9 años.

Todos los casos mencionados son historias reales que podemos encontrar en internet, a través de sus nombres; no los menciono porque no me ha parecido necesario. Son situaciones extremas que se han hecho públicas, pero pueden existir personas anónimas que estén viviendo problemas similares.

La obesidad ha sido y sigue siendo objeto de espectáculo y mofa, como otras deformidades curiosas del cuerpo humano.

El término “Polisarcia” hace referencia a la gordura exagerada de las personas.

Nuestra elástica piel es capaz de almacenar cualquier cantidad de comida, en forma de grasa, que nos comamos a diario y durante años. El único límite que nuestra naturaleza impone, es la enfermedad seguida de muerte por un sin fin de enfermedades asociadas, si no se pone ningún freno.

Ya sabemos a dónde podemos llegar, solo nos queda plantearnos si merece la pena no abordar el problema. A pesar de que hay muchas circunstancias humanas que desencadenan la necesidad de comer sin límites, detectar el sobrepeso y buscar ayuda es el primer paso para no caer en lo descrito anteriormente.

Entrada relacionada:
La obesidad y el sobrepeso

Fuente:

Xavier Theros. El País Cataluña. “El club de los cien kilos”. 31 de enero de 2014.
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/01/31/catalunya/1391200414_050205.html

Imagen:

http://m.deia.com/2012/09/01/ocio-y-cultura/cultura/las-exposiciones-que-vienen

El azúcar y su decadente jerarquía.

terrones de azucar

– Marina Muñoz Cervera –

El azúcar sigue llenando renglones de texto y, en esta ocasión, es un interesante artículo publicado en National Geografic el que nos habla de su historia, del porqué de su constante presencia en nuestra vida y de las consecuencias de su apogeo en algunos lugares.

El autor del artículo, Rich Cohen, ha profundizado en el origen y evolución de esta sustancia aportándonos datos importantes. Vamos a centrarnos en los hechos históricos, por orden cronológico, que refiere en su publicación:

Nueva Guinea, hace 10.000 años: se domesticó la caña de azúcar. La gente cogía las cañas y las masticaba hasta sentir su dulzura. Se tenía el azúcar como un elixir que tomaban los sacerdotes en forma de bebidas en sus ritos religiosos.

– Su popularidad se fue extendiendo…

– Año 1000 a.C.: Llega el azúcar a Asia.

– Año 500 d.C. India: Se molía y su utilizaba para curar dolores de cabeza, espasmos estomacales e impotencia.

– Durante años, su refinamiento se mantuvo en secreto transmitido de maestros a aprendices.

– Año 600, Persia: Los gobernantes agasajaban a sus huéspedes con dulces.

– Los árabes conquistaron Persia y se adoptaron la afición por el azúcar: se extendió por todos los países que rendían a Alá, siguiendo al Corán.

– Siglo X, Cuenca mediterránea: Su uso se extendió especialmente en Siria, Palestina, Egipto, Silicia, Chipre, Marruecos y Al-Andalus.

– Se puso de moda el mazapán: Los Califas convirtieron el azúcar en un espectáculo con su pasta de almendras molidas y azúcar modelada con formas extravagantes. Se dice que se construyó una mezquita de mazapán en la que los ricos oraban y los pobres comían sus paredes.

– Los árabes convierten en una laboriosa industria el refinamiento del azúcar en la que el trabajo era muy duro.

– Año 1500: Se dispara la demanda social y debido a las pésimas condiciones de trabajo que exigía, solo podían acceder al mismo, los últimos en la escala social (prisioneros, europeos del este capturados en los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes).

– Cruzados británicos y franceses viajan a Oriente para arrebatar Tierra Santa a los infieles y regresan pletóricos con el hallazgo del azúcar.

– El primer mercado europeo dependía del musulmán ya que por razones climáticas no se podía cultivar bien en Europa (la caña necesita calor y lluvias tropicales para su cultivo), de ahí que solo la nobleza tuviera acceso al azúcar que llegaba a Occidente, donde era considerada un especie por su rareza.

– La expansión del Imperio Otomano en el siglo XV, dificultó la comunicación con Oriente y por tanto el comercio. A la aristocracia occidental solo le quedaban las siguientes opciones: comerciar con los pequeños productores del sur de Europa, derrotar a los turcos o encontrar nuevos suministros.

– En 1425, Enrique el Navegante, un Príncipe portugués, envío la codiciada planta a Madeira con uno de los primeros grupos de colonos.

– La caña de azúcar crece en otras Islas del Atlántico recién descubiertas: Canarias y Cabo Verde.

– En 1943, cuando Colón viajó por segunda vez al Nuevo Mundo, se llevó la planta en sus bodegas. Plantó sus primeros cultivo en la Isla La Española y poco tiempo después estalló allí la primera revuelta de esclavos.

– En pocos decenios los ingenios de azúcar jalonaban los promontorios de Cuba y Jamaica, donde se taló el bosque lluvioso y la población nativa fue eliminada por la enfermedad o por la guerra, o fue esclavizada. Los portugueses desarrollaron el modelo productivo más eficaz, lo que determinó el temprano auge de su colonia, Brasil, donde más de 100.000 esclavos producían toneladas de azúcar.

– A medida que se plantaban más cañaverales el precio del azúcar caía y aumentaba la demanda, creándose un circulo vicioso.

– A mediados del Siglo XVII: El azúcar deja de ser una especie para convertirse en un alimento básico, primero de la clase media y luego de los pasa a los pobres.

– En el Siglo XVIII, se consolida la relación “azúcar-esclavitud”. Cada pocos años se conquistaba una nueva isla, se talaban los árboles y se plantaba caña, Puerto Rico, Trinidad, etc. y cuando los nativos morían eran sustituidos por esclavos africanos.

– Tras la zafra de la caña y el refinado, el azúcar se cargaba en las bodegas y viajaba a Londres, Ámsterdam, Paris, donde se cambiaba por productos manufacturados que a su vez se mandaban a la costa occidental de África para comprar más esclavos. En la “travesía del Atlántico” murieron millones de africanos. Hasta que Gran Bretaña prohibió la esclavitud, más de 11 millones de africanos fueron enviados al Nuevo Mundo y más de la mitad, para trabajar en plantaciones de caña.

– El 14 de mayo de 1625 llegó el primer barco británico a la Isla de Barbados y pronto una Isla deshabitada se llenó de ingenios azucareros, fincas y chozas miserables. El cultivo de la caña desplazó al del algodón y tabaco, al igual que todas las Islas del Caribe.

– En 1725, la corona pasó a Jamaica.

– El azúcar era el petróleo de la época.

– En 1700 el inglés medio consumía 1,8 kilos al año.

– En 1800 la cifra había pasado a 8,2 kilos.

– En 1870 el consumo era ya de 21 kilos.

– En 1900 había aumentado a 45 kilos. En ese período de 30 años la producción mundial de azúcar de caña y de remolacha pasó de 2,5 millones de toneladas anuales a 12 millones.

Rich Cohen describe en su artículo:

“Si en la actualidad uno va a Barbados, puede ver el legado del azúcar: ingenios en ruinas, man­siones decadentes, hoteles donde los turistas se atiborran de mermelada y ron, y unas pocas fábricas donde la caña aún es enviada a las prensas y donde el azúcar crudo, dulce y pegajoso, baja por las rampas. De visita en una refinería, rodeado de hombres con cascos de seguridad, leí un cartel escrito a mano. Era una oración para que Dios les enviara sabiduría, los protegiera y les diera fuerza para recoger y procesar la cosecha”.

– Hoy el estadounidense medio consume 35 kilos de azúcar añadido al año.

También refiere lo siguiente:

Cada vez que estudio una enfermedad e intento rastrear la causa, parece que al final siempre me encuentro con el azúcar, me dijo Richard Johnson, nefrólogo de la Universidad de Colorado en Denver, cuando lo entrevisté en su despacho. ¿Por qué una tercera parte de los adultos (de todo el mundo) tienen hipertensión, cuando en 1900 solo eran el 5 %? –preguntó–. ¿Por qué en 1980 había 153 millones de diabéticos y ahora hay 347 millones? ¿Por qué hay cada vez más obesos en Estados Unidos? Creemos que el azúcar es una de las causas, si no el principal culpable”.

Este artículo me ha llamado poderosamente la atención porque en los lugares en los que el azúcar sigue siendo el “rey” y la gente hace colas para comprarlo cuando escasea, hay un ambiente decadente en las edificaciones y muchos lugares abandonados. Pensé en un principio que el problema era la base alimentaria y cada día que pasa veo en el azúcar “más negrura debajo de su blancura”, como decía en el año 1606 Joseph Duschesne, médico de Enrique IV de Francia.

Fuentes:

Rich Cohen. “El consumo excesivo de azúcar es una de las principales causas de obesidad, diabetes e hipertensión. Si es tan malo, ¿por qué nos parece tan irresistible?” National Geografic España. Agosto de 2013.

http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/ng_magazine/reportajes/8485/pasion_por_azucar.html?_page=2

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El tomillo, un valioso condimento.

thymus vulgaris

– Marina Muñoz Cervera –

Valioso por sus generosas virtudes, es el tomillo una especia muy utilizada para aromatizar y dar sabor a múltiples recetas culinarias, sobre todo carnes y aves, pero también es un condimento excelente para arroces.

Muy rico en aceites esenciales, pertenece, al igual que el orégano, el romero, la albahaca, la menta o hierbabuena, la mejorana, la ajedrea y la salvia, entre otras muchas especies, a la familia de plantas “Lamiaceae”, también conocidas como Labiadas. Su género botánico es “Thymus” y su especie, “vulgaris” aunque existen muchas variedades, esta es la más conocida.

Se cuenta que el tomillo fue usado por los egipcios para embalsamar a sus faraones y los griegos lo utilizaban para perfumarse, en baños y para quemarlo en sus rituales dentro de los templos; era para los griegos un símbolo del valor guerrero al igual que para los romanos y lo quemaban en sus viviendas para purificarlas (1), su mitología nos transmite que la planta del tomillo brotó de una lágrima derramada por Helena de Troya, de la que los guerreros obtenían fuerza y coraje para la lucha (2).

Una leyenda cristiana, narra que “cuando José de Arimatea llevó su Santo Cáliz a la Montaña Sagrada de Montserrat, los ángeles quisieron otorgar una prebenda a los visitantes de la montaña, por lo que poblaron sus laderas con tomillo, cuyo aspecto y belleza en flor recuerda al Santo Grial. Desde entonces al tomillo se le asignan todo tipo de propiedades curativas” (2).

Comúnmente conocido como tremoncillo (3)(4) y estremoncillo, el Dr. Pío Quer (Doctor en Farmacia y Licenciado en Ciencias Químicas, español – años 1888-1964) refería que el Dr. Leclerc (Nota: probablemente se trate de Georges Louis Leclerc, naturalista, botánico francés – años 1707-1788), resumía las facultades del tomillo en la siguientes palabras (4):

“Sobre la circulación y los centros nerviosos, su esencia ejerce una acción que se manifiesta por una mayor amplitud de pulso, por un aumento de las fuerzas físicas, por una mejoría del tono moral y un despertar de las funciones digestivas. Esta acción justifica su empleo en la clorosis (Nota: anemia debida a la falta de hierro de los glóbulos rojos), la astenia nerviosa y en todos los casos en los que importe estimular la circulación capilar y favorecer las combustiones orgánicas; además está dotada esta planta de propiedades antisépticas y antiespasmódicas, tiene asimismo indicación en las afecciones del aparato respiratorio, del cual modifica las secreciones y modera los espasmos” (4).

También comentaba el Dr. Quer, su uso generalizado contra la tos convulsiva o tosferina, así como para deshacerse de parásitos intestinales y como repelente de los mosquitos. Mencionaba una receta de caldo de tomillo para los que no tienen hambre o necesitan de un estimulante que les facilite la digestión: en un plato sopero se escaldan unas rebanadas de pan un poco duro, rociado con buen aceite de oliva, un poco de sal y unos brotecitos o sumidades de tomillo; se tapa con otro plato y se deja cinco minutos; la sopa se tiempla (Nota: calienta un poco) y toma un delicioso sabor a tomillo y aceite (4).

Hoy en día, confieren al tomillo propiedades como antiespasmódico, carminativo (combate los gases), eupéptico (digestivo), antiséptico y antitusígeno. Sin embargo a dosis altas, el aceite puede producir convulsiones y es caustico para la piel. Su uso está contraindicado en el embarazo y lactancia y en casos de úlcera gastroduodenal. No podemos olvidar que sus principios activos tienen acciones farmacológicas concretas.

Esta hierba aromática, como hemos visto no destaca por sus propiedades nutricionales, pero sí por sus virtudes medicinales.

Es una planta que fácilmente puede cultivarse en huertos caseros y tiene un olor delicioso. La infusión de tomillo se prepara con sus sumidades floridas y es verdaderamente tonificante; la leyenda de la lágrima de Helena de Troya, se comprende al degustarla por su agradable sabor y por el efecto que produce en la respiración.

Nota: interpretación libre del contenido.

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La albahaca en la medicina antigua y una perspectiva actual.
El romero: condimento y medicamento
El orégano: pasado y presente de una lamiacea.
Receta: “Ratatouille”

Fuentes bibliográficas:
(1) Nutrición y Alimentación “El tomillo”. http://nutricion.nichese.com/tomillo.html
(2) Región de Murcia digital. “Tomillo”. http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,543,m,2719&r=ReP-19736-DETALLE_REPORTAJESPADRE
(3) Tomillo. Fichas inforjardin. http://fichas.infojardin.com/condimentos/thymus-vulgaris-tomillo-tremoncillo.htm
(4) Pío Font Quer. “Romero”. El Dioscórides Renovado. 4ª Edición. Págs. 651-652. Ediciones Península. Barcelona 2002.
(5) Fitoterapia avanzada. Fundación Universitaria Iberoamericana.

Imagen: http://www.cocinerosdeverdad.com/especial-hierbas/