Archivo de la etiqueta: grasas saturadas

El aceite de palma y su problemática.

aceite de palma

– Marina Muñoz Cervera –

El aceite de palma es un aceite vegetal que se utiliza como aditivo en alimentos industriales.

En los últimos tiempos, este aceite empleado por la industria alimentaria debido a su bajo precio y su aparente «carencia» de efectos secundarios para la salud, ha sido considerado un aditivo peligroso.

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Las grasas en una alimentación sana.

grasas

– Marina Muñoz Cervera –

Las grasas o lípidos son macronutrientes energéticos y desempeñan importantes funciones en nuestro cuerpo.

Gracias a las grasas obtenemos ácidos grasos esenciales para nuestro organismo y, además, son imprescindibles para la absorción de las vitaminas liposolubles (se disuelven en grasa), A, E, D y K.

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Los aceites en el cocinado de los alimentos.

grasa

– Marina Muñoz Cervera –

En todos los métodos de cocinado en medio graso y mixto, la elección del tipo de aceite es fundamental.

Utilizamos los aceites y grasas, en general, para que los alimentos salga más untuosos, no se peguen en las sartenes, ollas, etc., para que actúen como transmisores del calor y den sabor a los alimentos. Del tipo de grasa que escojamos dependerá que los alimentos sean más o menos saludables tras su preparación culinaria.
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La “saludable” mantequilla ataca de nuevo.

mantequilla

– Marina Muñoz Cervera –

Una noticia sorpresiva ha salido en varios medios de comunicación: la mantequilla es sana ¿nos lo creemos o no?

Ayer, me quedé bastante perpleja cuando leí que una periodista norteamericana había escrito un libro sobre las virtudes de la mantequilla y quesos,  como fuentes de grasas de origen animal, tanto en la prevención y curación de enfermedades, como  para adelgazar. Esta autora defiende las grasas animales en contra de las de origen vegetal y piensa que la solución del mundo está en las grasas saturadas.

Me quedé más tranquila al leer el final del artículo, publicado por El Confidencial con el título Las grasas no son tan malas: el queso y la mantequilla pueden ayudar a estar más sano, porque la misma autora decía que «la dieta mediterránea está mitificada por la gran cantidad de dinero que mueve en la Unión Europea».
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¿Preparamos una salsa bechamel sin mantequilla?

bechamel ligera

– Marina Muñoz Cervera –

La bechamel es una salsa muy utilizada en la cocina para preparar recetas de gratinados. Habitualmente se elabora con mantequilla o margarina, leche entera o nata.

Como vemos esta salsa está sobrecargada de grasas saturadas por la forma de preparación. Es, por tanto, una de esas preparaciones culinarias de la que tenemos que huir si nos alimentamos de forma sana y no queremos superar la cantidad de un 10% del total calórico diario en forma de este tipo de grasas.

De forma ocasional, podemos comer una salsa bechamel preparada de la manera anteriormente descrita, ya que nuestro organismo tiene la capacidad para metabolizar los excesos de grasa, esporádicos, sin sufrir consecuencias para la salud. Pero es mejor comer tranquilamente sin la inquietud de pensar que estamos alterando la forma de nutrirnos habitual.

Es muy sencillo preparar una forma ligera de esta salsa, que no cambia en el sabor y nos permite comer bechamel con la frecuencia que deseemos y sin riesgos para la salud.

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El coco y sus peculiaridades.

cocos nuciferael coco es rico en grasa

-Marina Muñoz Cervera –

Esta fruta, tan abundante en las zonas tropicales, se diferencia de las demás frutas conocidas por su elevado contenido en grasas.

Del coco se aprovecha todo, hasta su cáscara para artesanía; su aceite es muy utilizado en productos cosméticos por sus virtudes.

Es, por tanto, un alimento muy calórico, que no es conveniente consumir en grandes cantidades. También nos aporta azúcar en forma de sacarosa en una cantidad aproximada de 1 cucharadita de café cada 100 gramos. Podríamos considerar esta fruta como un alimento regulador y energético y, ésta última característica, en base a su grasa.

La diferencia entre el coco y otros alimentos ricos en grasas saturadas es que en su composición entran otros elementos que favorecen la digestión de las misma, como fibra, vitaminas (sobre todo ácido fólico aunque también tiene pequeñas cantidades de vitamina B1, B2, niacina, B6, tocoferoles, vitamina K y ácido pantoténico) y minerales (sobre todo potasio pero también calcio, magnesio y fósforo, entre otros). No obstante, su riqueza calórica supera las 350 kilocalorías cada 100 gramos.

Diariosalud.net nos dice en un artículo sobre el coco, que el agua que contiene esta fruta es muy conveniente para hidratar y no contiene grasa. También nos cuentan que las personas con elevados niveles de colesterol y triglicéridos, así como las que padecen sobrepeso deben evitar su consumo.

El cocotero pertenece a la familia “Arecaceae” y su género y especie botánica es “Cocos nucifera L.”.

Si nos compramos un coco, podemos beber su agua con tranquilidad y podemos utilizar su cáscara para fabricar algún objeto, pero en cuanto a la pulpa, siendo cautos en su ingesta, ganaremos en salud y es mejor no consumirla si padecemos alguna enfermedad que nos limite el consumo de grasas del tipo saturado.

Fuentes:
Diario Salud.net. Noticias de medicina y salud.
“El coco: fruta rica en fibra, calcio y ácido fólico” 22 de enero de 2014.

http://www.diariosalud.net/index.php?option=com_content&task=view&id=26203&Itemid=36

Imágenes:
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http://mujer.linio.com.mx/salud-y-belleza/beneficios-del-coco/

Relacionan la alimentación rica en grasas saturadas y azúcares con pérdida de memoria.

composicion

– Marina Muñoz Cervera –

De forma experimental, unos investigadores australianos han comprobado que la comida muy rica en grasas saturadas y azúcares, como la llamada “chatarra o basura” induce en los ratones una temprana pérdida de memoria.

“Los científicos notaron que los animales alimentados con una dieta alta en grasas y azúcar tenían una inflamación en la región del hipocampo, la parte del cerebro que está implicada en la formación y almacenamiento en la memoria y una de las primeras regiones afectadas por la enfermedad del Alzheimer”.

“Los animales evidentemente no estaban obesos después de seis días, pero los cambios en el conocimiento, la pérdida de la memoria sucedió antes de cualquier variación del peso” manifestó la Dra. Margaret Morris, jefe de esta investigación realizada por la Universidad de Nueva Gales del Sur.

“Es difícil, por supuesto, extrapolarlo a los humanos. Pero existe datos sobre humanos que se han sometido voluntariamente a pruebas en las que se les alimentaba con comida basura por cinco días y que perdieron las funciones ejecutivas” apuntó Morris al poner como ejemplo el mayor tiempo que necesitaban para reaccionar”.

Queda claro que solo es un experimento y no podemos tomarlo al pie de la letra, pero puede servirnos como un conocimiento más a apuntar en nuestra agenda mental sobre los efectos experimentales de este tipo de comida. Y cuando ya nos hayamos comido tres polvorones, quizás nos acordemos de que a los ratones de experimentación les menoscaba la memoria, porque no solo la comida llamada “basura” contiene abundancia de estas sustancias, también hay otros alimentos procesados e incluso de procedencia casera, sobrecargados, como por ejemplo, los típicos dulces navideños en los que las mantecas y los azúcares son los ingredientes principales, no podemos tacharlos con el sobrenombre de “comida chatarra” porque no constituyen normalmente una fuente de alimentación, pero si tenemos que ser cautos con ellos.

Enlaces relacionados:
Efectos de las comidas ricas en grasas y azúcares.

Fuente:
Yahoo Noticias México. “Científicos australianos vinculan la pérdida de memoria a la comida basura”. Australia 17 de diciembre de 2013.

http://mx.noticias.yahoo.com/cient%C3%ADficos-australianos-vinculan-p%C3%A9rdida-memoria-comida-basura-014600227.html

Imágenes:
http://www.cubadebate.cu/noticias/2012/12/22/experimento-con-ratones-logra-erradicar-el-cancer-de-prostata/
www.mumumio.com/

Sobre la obesidad en nuestro mundo.

pasteles, comida rapida, embutido

– Marina Muñoz Cervera –

“En un mundo donde los productos están llenos de azúcar y grasas saturadas no se puede decir que la alimentación no tiene un papel en la obesidad, tiene el papel más importante de todos”.

Adam Martin. Periodista, escritor y experto en nutrición.

Me ha gustado mucho esta frase porque es “rotunda” y en términos generales, estoy completamente de acuerdo con lo que expresa el escritor.  Adam Martin, autor del libro “Comer para ser mejores”, añade también, que “sin hacer ejercicio podríamos estar delgados sin ningún problema” y es verdad, lo que pasa es que el ejercicio nos ayuda en el mejor mantenimiento de nuestras funciones vitales, facilita la respiración celular, la circulación de la sangre, tonifica los músculos, etc.  y todo ello redunda en el aspecto físico, aumentando nuestra esperanza de vida.

Fuente:
El Confidencial. “Sin hacer ejercicio podríamos estar delgados sin ningún problema”. 11 de diciembre de 2013.

http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-12-11/sin-hacer-ejercicio-podriamos-estar-delgados-sin-ningun-problema_55811/

Imagen:
http://blog.codeconutrilife.com/nutricion/conoces-cuanto-comer-de-sal-grasas-y-azucares-refinados/

Las ratas de experimentación muestran adicción a la comida hipercalórica.

obesidad

– Marina Muñoz Cervera –

Según refiere Paul J. Kenny, Profesor del Instituto de Investigación Scripps de Jupiter, en Florida, en un experimento permitieron que las ratas accediesen de forma ilimitada a su comida habitual así como a una zona repleta de apetecibles alimentos hipercalóricos como salchichas, tarta de queso, chocolate. Las ratas disminuyeron su ingesta de alimentos sanos y consumieron casi exclusivamente comida rica en calorías. Ganaron peso hasta volverse obesas.

Seguidamente, mediante un pulso de luz advirtieron a las ratas de un impacto desagradable mientras comían. Las que ingerían alimentos sanos, los abandonaban y se iban corriendo, pero las obesas continuaban devorando la comida hipercalórica, ignorando la advertencia que habían aprendido a temer. “Su deseo hedonista prevalecía sobre su sentido básico de supervivencia”.

Los descubrimientos de Paul J. Kenny su grupo, se parecen a otros realizados con anterioridad por Barry Everitt en la Universidad de Cambridge, la diferencia entre ambos experimentos, radica en que estas últimas ratas eran adictas a la heroína.

El grupo del Profesor Paul J. Kenny investiga en su laboratorio los mecanismos que intervienen en la drogadicción, la obesidad y la esquizofrenia, así como los tratamientos para estos trastornos.

En cuanto a las ratas objeto del experimento ¿podría pensarse que tienen adicción a la comida? Lo cierto es que presentan un síntoma habitual en las adicciones y es la incapacidad para reprimir un comportamiento a pesar de las consecuencias negativas para la salud.

¿Qué paralelismo se puede obtener entre el experimento y las personas obesas?

Casi todos los obesos afirman que desean consumir menos, sin embargo continúan comiendo más de lo necesario aunque saben que ello les va a traer consecuencias negativas para su salud y su vida social. Se trata de una conducta compulsiva similar a la encontrada en la investigación.

El investigador nos dice que “algunos estudios demuestran que la sobrealimentación activa los sistemas de recompensa de nuestro cerebro y, en algunas personas, la magnitud de ese efecto vence a los mensajes que el cerebro les envía cuando ya han consumido suficiente y cuanto más comen más quieren comer, al igual que ocurre con algunas drogadicciones como el alcoholismo y otras”.

No me cabe duda de que es una hipótesis muy digna de tener en cuenta.

Todos los días surgen estudios que nos van orientando hacia un sentido u otro, no obstante, e independientemente del contenido, lo importante es que se lleven a cabo pues gracias a los mismos la ciencia se llenando de luz y de ahí surgen los tratamiento que combaten las enfermedades.

Me imagino que si a los pobres animales de experimentación además de la comida hipercalórica les obligan a beber un litro de soda (refresco azucarado) al día, engordarían aún más, pero especulaciones a parte, y teniendo en cuenta que estos múridos no hacen deporte, prefiero no cometer un sesgo comparativo.

En realidad, el interesante artículo en el que se basa esta entrada, invita a la reflexión y quizás nos ayude a pensar que, en ocasiones, solo podemos afrontar un problema cuando sabemos que existe.

Enlaces relacionados
Efectos de las comidas ricas en grasas y azúcares.
¿Nos vuelven adictos a la “comida basura”?

Fuentes:

– Paul J. Kenny. “Adicción a la comida”. Revista Investigación y Ciencia. Noviembre 2013.

– The Kenny Laboratory. The Scripps Florida Research Institute.
http://www.scripps.edu/kenny/

Imágenes:

La imagen que ilustra esta entrada es una superposición de las siguientes:

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http://www.nutrineira.com/2010_03_01_archive.html

Efectos de las comidas ricas en grasas y azúcares.

golosinasrebanada de tocino
– Marina Muñoz Cervera –

Parece ser que “las comidas ricas en grasas y/o azúcares sobrecargan el sistema de recompensa del cerebro, ello reduce la capacidad de este órgano para informar al individuo de que deje de comer y cuanto más se come, más se desea seguir haciéndolo”.

¿Adicción? Es una posibilidad que no podemos perder de vista.

Enlaces relacionados:
¿Nos vuelven adictos a la “comida basura”?

Fuente:
Paul J. Kenny. “Adicción a la comida”. Investigación y Ciencia. Noviembre 2013.