Archivo de la etiqueta: cultura

Los niños de La Paz (Bolivia) promueven la alimentación sana.

infancia y cultura

– Marina Muñoz Cervera –

Cientos de niños de diferentes unidades educativas de la ciudad de La Paz se dieron cita, hoy 31 de octubre de 2013, en la plaza Camacho para exponer alimentos nutritivos, en base a quinua y verduras, con el fin de prevenir la desnutrición en la niñez, informó Marie France Beltrán Navarro, coordinadora del Comité Técnico, Consejo Nacional de Alimentación y Nutrición.

Señaló que existen importantes alimentos nutritivos que se producen en el país, que bien pueden ser utilizados para mejorar la alimentación de los niños y niñas, con la finalidad de optimizar su etapa de desarrollo.

Bolivia todavía tiene altos índices de desnutrición crónica en niños y niñas menores de cinco años, pero los más afectados son los menores que viven en áreas rurales, quienes no cuentan con alternativas ni una adecuada orientación para una buena alimentación.

Podéis acceder al documento sobre la Vulnerabilidad alimentaria de Bolivia en el año 2006, a través del siguiente enlace:
Resultados de la Encuesta de Seguridad Alimentaria y Nutricional en Municipios vulnerables de Bolivia.

Fuentes:
http://www.eldiario.net/noticias/2013/2013_10/nt131031/sociedad.php?n=76

http://fmbolivia.com.bo/noticia129906-ninos-promueven-buena-alimentacion.html

Programa Mundial de Alimentos, Ministerio de Desarrollo Agropecuario y Medio Ambiente.”Resultados de la Encuesta de Seguridad Alimentaria y Nutricional en Municipios vulnerables de Bolivia”. La Paz, septiembre de 2006. PDF.
http://home.wfp.org/stellent/groups/public/documents/liaison_offices/wfp199553.pdf

Imagen:
http://spanish.bolivia.usembassy.gov/programadonacionlibros.html

Anuncios

Sobre la cultura alimentaria.

plato decorado con una sombrilla

– Marina Muñoz Cervera –

“Lo que se come, cómo se come, dónde se come y lo que
se siente cuando uno come son elementos integrantes de la identidad cultural alimentaria”.

Fuente:
Montse Vilaplana. “Cultura alimentaria: del fast food al slow food”.Ámbito farmacéutico. Nutrición, 54 Of Vol.30 Núm

Imagen:

ID: 18549918_s Copyright (c) 123RF Stock Photos

Sobre la satisfacción de nuestros sentidos en la alimentación.

meridianos

Me ha gustado esta frase porque refleja la situación del mundo en el momento actual, por desgracia el resultado es un “vacío vital” por eso la ilustro con una imagen dorada del mundo, pero sin nada más que los meridianos.

“Vivimos rodeados de complejas estrategias publicitarias que sacan provecho de nuestra necesidad de satisfacer los sentidos y de nuestra vulnerabilidad ante la desinformación.”

Fuente: Davis H. Freedman. “Combatir la obesidad”. Investigación y Ciencia nº 66. Prensa Científica, S.A. 2011.

Imagen:
ID:9666388_s Copyright (c) 123RF Stock Photos

Biología y cultura en la alimentación.

planeta y biologia

“La biología y la cultura interaccionan en el desarrollo de nuestros hábitos alimentarios.”

Fuente: Olli Arjamaa, Timo Vuorisalo. “Genes, cultura y dieta”. Investigación y Ciencia nº 66. Prensa Científica, S.A. 2011.
Imagen:
ID: 12042509_s Copyright (c) 123RF Stock Photos

Antropología cultural y composición nutritiva de la leche de vaca.

lácteo

– Marina Muñoz Cervera –

Vamos a revisar la importancia que ha tenido la leche en nuestra realidad histórica con el apoyo de un libro que reúne entre sus páginas los conocimientos de varios autores multidisciplinarios. El texto al que me refiero lleva por título “¿Somos lo que comemos o comemos lo que somos? Alimentación y Antropología” (1). Cuenta con muchos colaboradores, todos ellos especializados en distintas áreas.

El capítulo “Prehistoria, historia y antropología de la alimentación humana” está escrito por los principales autores del texto: Francisco José Florez-Tascón Sixto (Licenciado en Medicina y Especialista en Medicina Psicosomática), Carmelo García Romero (Doctor en Veterinaria, Cuerpo Nacional Veterinario, Real Academia de Ciencias Veterinarias de Madrid, Asociación de Periodistas y Escritores Agrarios de España) y Francisco José Florez-Tascón (Doctor en Medicina, Especialista en Medicina Interna. Endocrinología y Nutrición, Reumatología,  Gerontología y Geriatría).

Y, con este preámbulo, entramos de lleno en el tema.

La antropología cultural de la leche, documentalmente, se inicia en Ur en el 3100 a. C, con el testimonio de pinturas que reflejaban a unos hombres ordeñando vacas. Los sumerios y babilonios adoraban a una deidad vacuna y la cosmología egipcia representaba el firmamento bajo la apariencia de Hator o Het Heru, una vaca provista de pletóricas ubres; y en cada una de sus tumbas nos muestra a un niño compartiendo la ubre de la vaca con un ternero (1).

En ciertos himnos védicos (se denomina Vedas, literalmente ‘conocimiento’, en sánscrito, a los cuatro textos más antiguos de la literatura india, base de la desaparecida religión védica que fue previa a la religión hinduista; los textos védicos se desarrollaron dentro de lo que se denomina la cultura védica, basada en castas – varna o ‘color’ –  y ásramas – etapas de vida religiosa -)(6), se califica a la vaca sagrada como suprema bienhechora del ser humano y se tiene a la leche como símbolo nutricio (1).

En el Rig veda (antiguo texto sagrado de la India escrito en sánscrito,  serie de himnos, escritos en antiguo sánscrito védico, dedicados a los dioses) (3), se conmina a Indra (rey de los dioses o devas y señor del Cielo y dios principal de la primitiva religión védica – previa al hinduismo – en la India;  aparece como héroe, deidad y figura central en el libro Rig-veda, mediados del II milenio a. C.; es considerado el dios de la guerra, la atmósfera, el cielo visible, la tormenta y el rayo, que era representado como una espada con ondulaciones, como un rayo) (4), “dios de los altos cielos, con miel de las abejas la lecha se mezcla, ven pronto, come y bebe” (1).

Hacia el año 2000 a.C. la civilizaciones marítimas Micénicas y de Creta utilizan la leche de vaca y de cabra; y en la Mitología Griega cuando Cronos intenta matar a Zeus, éste buscará refugio en una cueva cretense y en ella se fortaleció con leche y miel. La cabra Amaltea amamantó a Zeus en el Monte Ida de Creta; por ello, el dios la puso en el cielo y entregó uno de sus cuernos a las ninfas que le habían atendido desde su niñez; es la famosa Cornucopia ( vaso en forma de cuerno que representa la abundancia) (5) de la que salen todos los bienes, y su piel siempre tuvo un significado protector (1).

Veremos algunas imágenes de la cornucopia con distintos contenidos, pero siempre representando abundancia:

abundancia de frutas y verdurasabundancia de dineroabundancia de frutas y verduras

El Antiguo Testamento contiene medio centenar de referencias a la leche y sus derivados y veinte de ellas a tierras que manan leche y miel; así por ejemplo en la promesa de Salomón en el “Libro de la Sabiduría” : “abundancia de leche de las cabras para tu mantenimiento, para el mantenimiento de tu casa y sustento de tus criados” (1).

Diversas civilizaciones endiosan al toro; en Iberia se conserva en su fiesta nacional. Brahamani fue el toro sagrado hindú, el Minotauro cretense, el buey sagrado heleno, Mnevis; los israelitas erigieron el becerro de oro. En la famosa urna helena, cantada por Keats en el festival de honor a la vaca, se canta ” A que verde altar, oh misericordioso sacerdote, conduces esa novilla que muge a los cielos” (1).

Hipócrates encomia las virtudes terapéuticas de la leche y sus discípulos, de la Escuela de Cnido, la recetaban profusamente (1).

Plinio veía como la leche rejuvenecía la piel de las damas romanas; en la Roma cesárea, Cleopatra, amante de Julio César y Marco Antonio, cuidaba su cuerpo con leche de burra; Augusta Sabina Popea, esposa de Nerón, se bañaba en leche de 500 burras (1).

En tiempos de Tiberio, Marco Polo, al regreso de Oriente, subraya la importancia que estos pueblos daban a la leche, y nos hablan de las virtudes curativas de “kumis” (leche fermentada de yegua) de los tártaros; y de la leche secada al sol de otros mongoles; y muy pronto el yogur eslavo demuestra su acción benéfica en las enfermedades intestinales (1).

Durante el Renacimiento, fundamentalmente italiano, vuelve la leche, añadiéndole pétalos de jazmín y violetas a la Cosmética femenina. La célebre cortesana francesa, Ninon de Lenclos, en el siglo XVII se bañaba en leche y champán. Josefina de Beauharnais usaba una loción facial de leche y violetas (1).

Francisco Vázquez Coronado (1510-1554?) pobló de bovinos sus posesiones de Nuevo Méjico; la vaca no viaja en el Mayflower (es el nombre del barco que transportó a los llamados Peregrinos desde Inglaterra hasta la costa de lo que hoy son los Estados Unidos de América en 1620) (6), pero si llegaron algunas en 1611 con los colonos de Jamestown; y en 1845 Thompson Decker y sus granjas Sheffiel y leche pura en Nueva York y en1857 Gail Borden y la cocción y la leche condensada y la rápida extensión de la ganadería, especialmente después de la Guerra de Secesión. En 1890 Nathan Strauss y la pasterización para evitar las tres enfermedades vacunas más frecuentes: la tuberculosis, la erisipela y la fiebre de malta; y el gran desarrollo de la industria láctea que pasa a ser la tercera en importancia (1).

Hoy en día se sabe que la leche de una vaca de 500 Kg. es el producto final de un largo proceso biológico que en un año requiere 1,5 Hectáreas de terreno, la mitad de pasto, 2800 Kg. de ensilaje, 1200 Kg. de alfalfa, 800 Kg. de cereales y unos 110 Hectólitros de agua. En su proceso de elaboración, la sangre de la vaca realiza en 52 segundos el ciclo completo ubre-corazón-ubre, de forma que en una hora circulan 90 Kg de sangre y se necesitan 155-495 Kg de sangre por Kg de leche (el kilo es equivalente al litro) (1).

En la actualidad, también sabemos que la leche entera de vaca tiene la siguiente composición nutricional (7) (*):

composicion nutricionalcomposicion nutricionalcomposicion nutricional

Y que la leche desnatada de vaca contiene los siguientes nutrientes (7) (*):

composicion nutricionalcomposición nutricionalcomposicion nutricional

Vemos, por tanto, que la leche ha tenido un lugar muy destacado en nuestra cultura y sigue siendo estudiada como un elemento fundamental en la alimentación humana.

(*) Las cifras de contenidos son puramente orientativas y dependen en gran medida de la marca del producto, por ello, es muy importante comprobar la información nutricional que adjunta el etiquetado de cada envase.

Enlaces relacionados:

La alimentación de las vacas determina el tipo de grasa de los lácteos.
Leche descremada de vaca: Contenido en proteínas.
Leche entera de vaca: Contenido en proteínas.

Fuentes:

(1) Francisco Flórez-Tascón Sixto; Carmelo García Romero; Francisco José Florez-Tascón. “Prehistoria, historia y antropología de la alimentación humana”. ¿Somos lo que comemos o comemos lo que somos? Alimentación y Antropología. Pág. 168-171-172. Editorial Universitaria Ramón Areces. Madrid, 2011.

(2) “Vedas” http://es.wikipedia.org/wiki/Vedas

(3) “Rig veda” http://es.wikipedia.org/wiki/Rig-veda

(4) “Indra” http://es.wikipedia.org/wiki/Indra

(5) Diccionario de la Real Academia Española, 22 ed. “Cornucopia”

http://lema.rae.es/drae/srv/search?id=agbxF8mknDXX2GE0jN7W

(6) http://es.wikipedia.org/wiki/Mayflower

(7) Ortega RM, López-Sobaler AM, Andrés P, Requejo AM, Aparicio Vizuete A, Molinero LM. DIAL software for assessing diets and food calculations. Departamento de Nutrición (UCM) y Alce Ingeniería, S.L.
Current Version 2.16 2012.

Imágenes:

Imagen ID: 12975946_s Copyright (c) 123RF Stock Photos








Bolivia sustituirá la Coca Cola por el Mocochinchi.

mocochinchi

– Marina Muñoz Cervera –

Me ha parecido interesante contaros esta curiosa noticia porque, durante muchos años, las multinacionales han sabido y han podido aparcar los valores culturales en pro de la imposición de su industria. Hoy por hoy, en Bolivia la Coca Cola es bebida habitual y se le llama “soda o sodita”.

Según publicó CNN México el día de ayer, 1 de agosto de 2012, Bolivia desterrará la Coca Cola en favor del Mocochinchi.
El 21 de diciembre de 2012, según declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores de Bolivia, David Choquecuanca, “es el fin del egoísmo, de la división, el fin de la Coca Cola y el comienzo del Mocochinchi”.

Para situarnos en el contexto de esta noticia, vamos a conocer la receta de este cultural refresco y también el porqué de esta fecha significativa.

¿Que es el mocochinchi?

Es un refresco hecho con durazno o melocotón, azucarado, pero también se podría preparar con un endulzante natural como la Stevia Rebaudiana: Stevia: El “Oro del Paraguay”, historia de este potente edulcorante natural desde su descubrimiento hasta la actualidad.

Mocochinchi Boliviano
Ingredientes:

1 kilo de orejones de durazno
3 litros de agua
3 palitos de canela en rama
10 clavos de olor
1 taza de azúcar

Elaboración:

Remojar en una cacerolita los duraznos secos en el agua, dejándolos en remojo durante 6 horas en un litro de agua.

Cuando están bien hidratados agregar el resto del agua, la canela y los clavos y el azúcar. Poner esta mezcla en fuego muy lento durante dos horas, cubierta la cacerola, agregando cada diez o quince minutos media taza de agua. Si no está lo suficientemente dulce, agregar un poco más de azúcar antes de retirarlo del fuego.

Enfriarlo bien antes de servirlo, y en cada copa poner un durazno cocido en el fondo.

¿Porqué el 21 de diciembre de 2012?

He encontrado un artículo escrito por Steven Mc Fadden, en el que nos cuentan la opinión de Carlos Barrios, historiador, antropólogo e investigador, nacido de una familia española en el  Altiplano de las regiones montañosas de Guatemala. Después de estudiar  los superiores tradicionales durante 25 años desde la edad de 19, él se ha vuelto también un Ajq’ij maya, sacerdote ceremonial y guía del espiritual, el Clan del Águila. Y según expresa este experto (3):
“Los guardianes del tiempo mayas ven el 21 de diciembre de 2012 como fecha de renacimiento, la salida del Mundo del Quinto Sol. Será la salida de una nueva era que resulta de— y está significada por— el cruce meridiano solar del ecuador galáctico, y la tierra que se alinea a si misma con el centro de la galaxia.

A la salida del sol el 21 de diciembre de 2012—por primera vez en 26,000 años— el Sol sube en conjunto a la intersección de la Vía Láctea y el plano de la eclíptica, describiendo en el cielo una gran cruz de estrellas y planetas. Esta cruz cósmica es considerada una encarnación del Árbol Sagrado, El Árbol de la Vida — un árbol recordado en todas las tradiciones espirituales de todo el mundo.

Algunos observadores dicen que esta alineación con el corazón de la galaxia en 2012 abrirá un canal para que fluya la energía cósmica a través de la tierra, limpiándola y a todos lo que moran en ella, levantando a todo y a todos a un nivel más alto de vibración. Este proceso ya ha empezado, sugiere el Sr. Barrios”.

Como vemos, en esta nueva “etapa de iluminación”, no cabe una bebida con tantos productos químicos como la Coca Cola; el Presidente de Bolivia, Evo Morales, la ha descrito como una herramienta de plomeros (Fontaneros) para desatascar tuberías.

Fuentes:

(1) Bolivia declara el fin del capitalismo y Coca Cola por el calendario Maya

(2) http://www.boliviansfood.com/mocochinchi-refresco-bolivia.htm
(3) http://www.bibliotecapleyades.net/tzolkinmaya/esp_tzolkinmaya10.htm

Imagen: http://foodfrenzy.ocregister.com/files/2011/04/rollies-002edited.jpg

Una manzana sobre un libro.

fotografía de manzana sobre un libro

Imagen ID: 3950525_s
Copyright (c) 123RF Stock Photos

La importancia de la alimentación en la evolución humana.

mapa del mundo

– Marina Muñoz Cervera –

Las circunstancias y los ecosistemas por los que ha pasado nuestra especie, han ido determinando la historia de la humanidad. Parece obvio pensar que la alimentación ha sido determinante en todo ello, sin embargo, en el desarrollado mundo actual, a veces olvidamos qué repercusiones tuvieron los cambios alimentarios en la continua evolución de los seres humanos. Vamos a mirar un poco al pasado, quizás para seguir caminando hacia el futuro con mayor base de conocimiento. Me he basado para escribir este texto en un interesantísimo artículo de la revista Investigación y Ciencia, cuyos datos menciono en la fuente, al final de esta entrada.

Las características que diferencian a los seres humanos del resto de los primates se debieron, en buena parte a la selección natural.

El interés científico en la evolución de los requerimientos nutritivos de nuestra especie cuenta con una larga tradición. Pero la investigación se intensificó a raíz de una publicación, en 1985, del artículo “Nutrición Paleolítica” en New England Journal of Medicine, firmado por S. Boyd Eaton, y Melvin J. Konner, de la Universidad de Emory. Sostenían que la difusión en las sociedades modernas de muchas enfermedades crónicas (obesidad, hipertensión, enfermedades coronarias y diabetes) se debía al alejamiento  de nuestra alimentación del tipo de dieta que había evolucionado  para una población de cazadores-recolectores prehistóricos, como mencionábamos al principio de este texto.

En los 18 años transcurridos desde este estudio pionero, hemos avanzado mucho en el conocimiento de las necesidades nutricionales humanas. Hoy sabemos que la evolución nos ha moldeado de esta forma para que no dependiéramos de una sola dieta paleolítica, sino que fuésemos flexibles en los hábitos alimentarios.

Para llegar a comprender el papel de la alimentación en la evolución humana, debemos recordar que la obtención de comida, su consumo y su utilización en diversos procesos biológicos, son aspectos fundamentales en un ser vivo. La dinámica energética entre los organismos y su entorno (energía gastada respecto de energía adquirida) comporta necesidades adaptativas para la supervivencia y reproducción.

El entorno influye en la forma en que el individuo reparte la energía entre mantenimiento y producción. Unas condiciones hostiles imponen costes de mantenimiento superiores; sin embargo el objetivo de todos los organismos es el mismo: dedicar suficiente energía  a la reproducción para asegurar a largo plazo el éxito de la especie.

El bipedismo:

Los primates no humanos deambulan sobre las cuatro extremidades; de ahí que se dé por hecho que el último antepasado común de los humanos y de los chimpancés (nuestro pariente vivo más próximo) fuera cuadrúpedo. No sabemos cuándo vivió ese último antepasado pero existen indicios claros de locomoción bípeda en Australopithecus que vivieron en África hace unos cuatro millones de años.

En la bibliografía paleoantropológica existen muchas hipótesis sobre el origen de la locomoción bípeda.  C. Owen Lovejoy, de la Universidad Estatal de Kent, propuso en 1981, que la locomoción sobre dos extremidades inferiores liberaba los brazos para transportar las crías y los alimentos recolectados. Más próximamente, Kevin D. Hunt, de la Universidad de Indiana, defendió que surgía porque permitió alcanzar alimentos a los que antes no se llegaba. Según Peter Wheeler de la Universidad John Moores de Liverpol, desplazarse erguido permitía a los homínidos  regular mejor la temperatura corporal, porque así exponían menos superficie corporal al abrasador sol africano.

Hay muchas más teorías, pero William R. Leonard, basándose en investigaciones realizadas con su esposa, Marcia L. Robertson, sostiene que nuestros antepasados se hicieron bípedos, en parte porque ese tipo de locomoción, resulta, desde el punto de vista energético, menos costosa que la locomoción cuadrúpeda.

A los simios antropomorfos no les resulta barato caminar a cuatro patas.  Los chimpancés que caminan con los nudillos, gastan aproximadamente un 35% de caloría más que un cuadrúpedo ordinario del mismo tamaño, como un perro grande.  La mayor parte de la evolución de los primeros homínidos se produjo en zonas de bosques abiertos y en praderas donde se hacía difícil hallar el sustento.  Las sociedades actuales de cazadores y recolectores, que viven en ambientes así, suelen cubrir distancias de 10 a 13 kilómetros cada día para encontrar comida.

En el grupo de los homínidos del Plioceno, dicha evolución fue causada por el cambio climático. A medida que el continente africano se hacía más seco y las sabanas se extendían a expensas de los bosques, los recursos alimentarios se distribuían  con una discontinuidad creciente. En este contexto, la locomoción bípeda puede considerarse como una de las primeras estrategias en la evolución de la nutrición humana; una forma de desplazamiento que redujo drásticamente el número de calorías empleadas en buscar unos recursos alimenticios cada vez más dispersos.

Desarrollo del tamaño cerebral:

En cuanto los humanos perfeccionaron su locomoción, comenzó el siguiente acontecimiento fundamental de la evolución: el desarrollo del tamaño cerebral.

De acuerdo con el registro fósil, los Australopithecus no alcanzaron un cerebro mucho mayor que el de los simios antropomorfos; sólo experimentaron un aumento modesto de unos 400 centímetro cúbicos, hace 4 millones de años, y a 500, 2 millones de años más tarde. Sin embargo, el volumen cerebral del Homo pasó de los 600 centímetro cúbicos del “Homo habilis”, hace unos dos millones de años , a los 900 centímetro cúbicos de los primeros “Homo erectus”, sólo 300.000 años más tarde. El cerebro del H. erectus, no alcanzó el tamaño actual (1350 centímetro cúbicos como término medio) pero superó al de los primates no humanos.

El aspecto más extraordinario, desde el punto de vista evolutivo, de un cerebro voluminoso, es la cantidad de energía que consume, unas 16 veces más que el tejido muscular por unidad de peso. Debemos gastar una fracción importante  de nuestro suministro energético diario al funcionamiento cerebral; este órgano,  en reposo, representa un 20-25% de las demandas energéticas de un adulto humano, mucho más que el 8-10% observado en los primates no humanos y el 3-5% que asignan al cerebro de otros mamíferos.

En la evolución de un cerebro tan costoso en energía, intervinieron varios factores, pero no fue posible antes de que los homínidos adoptaran un tipo de dieta tan rica en calorías y nutrientes que cubriese sus necesidades.

Los fósiles revelan que la mejora en la calidad de la dieta acompañó al desarrollo evolutivo del cerebro. Todos los Australopithecus tenían características esqueléticas y dentarias adaptadas al consumo de alimentos vegetales coriáceos y de baja calidad. Sus representantes más avanzados, los australopitecos robustos (una línea familiar extinta del árbol familiar de los homínidos, contemporánea de miembros de nuestro género) habían adquirido rasgos evidentes de masticar vegetales fibrosos: rostros macizos y discoidales, mandíbulas muy potentes, cresta sagital en la parte superior del cráneo para la inserción de poderosos músculos masticadores y molares robustos con esmalte muy grueso. En cambio los primeros miembros del género Homo, que descendían de los australopitecos gráciles, tenían caras mucho más pequeñas, mandíbulas más delicadas, molares menores y carecían de cresta digital, a pesar de que su cuerpo era mucho mayor que el de sus predecesores. Este conjunto de características indica que los primeros Homo  consumían menos vegetales y más alimentos de origen animal. La extensión de la sabana  incrementó la presencia de mamíferos de pasto, como los antílopes y las gacelas; la captura de animales se convirtió en unos de los fundamentos de la alimentación.

Pero estos cambios en la dieta y en el comportamiento asociado a ella, no convirtieron a nuestros antepasados en carnívoros estrictos, sin embargo la adición de pequeñas cantidades de alimentos de origen animal a su dieta, combinada con la repartición de recursos, común en los grupos de cazadores-recolectores, aumentó la calidad y estabilidad de su alimentación.

La migración alimentaria:

Cuando los seres humanos se trasladaron a latitudes más septentrionales, tropezaron con nuevas dificultades alimentarias. Los neandertales que vivieron durante las últimas glaciaciones en Europa, fueron los primeros homínidos que habitaron ambientes de tipo ártico; hubieron de aumentar la cantidad de calorías que ingerían para sobrevivir bajo estas condiciones. Podemos obtener alguna pista sobre sus requerimientos energéticos, a partir de datos de poblaciones humanas actuales que, con modos de vida tradicional, moran en las zonas septentrionales. Los “evenki” pastores siberianos de renos estudiados por Meter Katzmarzyk, de la Universidad Queen´s de Ontario y Victoria A. Galloway, de la Universidad de Toronto, y los “inuit”  (esquimales) del ártico canadiense tienen un metabolismo basal un 15% más alto de los individuos de talla similar que viven en climas templados. Las actividades, mucho más costosas desde un punto de vista energético, asociadas a la vida en un clima boreal elevan todavía más el requerimiento calórico. Por ejemplo, un hombre de 75 Kilos de un país industrializado  solo necesita unas 2600 Kilocalorías al día, mientras que un “evenki” de 56 Kilos requiere más de 3000 Kilocalorías diarias para vivir.

Que fueran capaces  de satisfacer estas demandas energéticas nos habla de sus grandes aptitudes para obtener alimento.

Conclusiones:

Del mismo modo  que la exigencia de mejorar la calidad de la dieta influyó en la evolución humana inicial, factores análogos desempeñaron una función crucial en el incremento, más reciente, del tamaño de la población.

La cocción de los alimentos, la agricultura e incluso ciertos aspectos de la técnica moderna de la alimentación pueden considerarse tácticas innovadoras para potenciar la calidad de la dieta humana. En primer lugar la cocción aumentó  la energía disponible en las plantas silvestres. Con la llegada de la agricultura, el humano empezó a manipular especies marginales para aumentar su producción, digestibilidad y contenido nutritivo. Toda esta serie de transformaciones continúa, hoy en día, con la modificación genética de plantas cultivadas que producen “mejores” frutos, vegetales y cereales.

El resultado de todo ello ha sido eficaz: la especie humana no se ha extinguido. Sin embargo se trata, no solamente de sobrevivir, sino también de vivir con salud.

El estudio de poblaciones que mantienen todavía un estilo de vida tradicional nos enseña que el humano puede, hoy día, cubrir sus exigencias nutricionales mediante una gran variedad de estrategias alimentarias. La evolución habría privilegiado la flexibilidad en la dieta y la disponibilidad de alimentos.

Fuente bibliográfica:

William R. Leonard. La incidencia de la dieta en la hominización. Investigación y Ciencia 66 (317). La dieta humana: biología y cultura. 4º trimestre 2011. Prensa científica, S. A.

Imagen: http://cdn1.grupos.emagister.com/imagen/planeta_tierra_530849_t0.jpg