Hepatitis A, una virosis de transmisión alimentaria.

hepatitis A

– Marina Muñoz Cervera –

La hepatitis A es una enfermedad viral que se transmite principalmente por vía feco-oral.

Esta hepatitis es causa de epidemias en el mundo entero, aunque también puede producirse de forma esporádica. Las epidemias causadas por el virus de la hepatitis A, un microorganismo resistente y que suele persistir en el medio, pueden suceder de forma explosiva, como la ocurrida en Shangai en el año 1988, que ocasionó la muerte de 300.000 personas(OMS).

Este resistente virus, perteneciente a la familia «Picornaviridae» es capaz de aguantar los procesos industriales que normalmente se llevan a cabo para destruir bacterias patógenas. Sin embargo, no aguanta el agua hirviendo por más de 5 minutos.

Los alimentos en este caso son únicamente vehículos de los virus que necesitan llegar a un organismo humano para encontrar todo el material que necesitan para multiplicarse.

¿Cómo se contagia?

El virus de la hepatitis A se transmite normalmente de persona a persona, actuando los alimentos o el agua como intermediarios, es decir, cuando una persona infectada con mala higiene personal contamina alimentos y bebidas que posteriormente son ingeridos por personas sanas.

Esta enfermedad está muy ligada a la falta de agua salubre, saneamiento deficiente y mala higiene personal.

¿Cuáles son sus síntomas?

La hepatitis A no suele ser mortal, pero causa debilidad, tratándose de una forma subclínica de la enfermedad y puede ocasionar una hepatitis fulminante que si conlleva una alta mortalidad, según la OMS.

En las zonas endémicas, la población más susceptible es la infantil, los niños se contagian el virus, unos a otros, padeciendo la enfermedad de forma asintomática o subclínica la mayor parte de los menores a 6 años.

En los adultos suele ser sintomática y la enfermedad tarda en manifestarse, desde el contagio, de 15 a 50 días, por eso es muy difícil relacionarla con la ingestión previa de alimentos o bebidas contaminadas.

Los principales síntomas son:

– Malestar.
– Fiebre.
– Pérdida de apetito.
– Náuseas.
– Diarrea.
– Molestias abdominales.
– Ictericia.

La hepatitis fulminante puede ocurrir durante la ictericia, que afecta al 70% de los adultos y solo el 10% de los niños, presentándose síntomas de encefalopatía hepática, caracterizada por:

– Cambios de conducta.
– Alteraciones del ciclo sueño/vigilia.
– Dificultades en la concentración.
– Coma y muerte.

A diferencia de la hepatitis B o C, la A no produce hepatopatías crónicas.

¿Cómo podemos prevenir?

Las prácticas de higiene relacionadas con un adecuado lavado de manos son imprescindibles en su prevención, tanto a nivel industrial como casero.

Incentivar a los niños a lavarse las manos después de ir al baño es una medida importante.

Por otro lado, la mejora en los saneamientos, mediante la eliminación de forma apropiada de las aguas residuales y la implantación de sistemas adecuados de agua potables son medidas necesarias que en muchas ocasiones se escapan de nuestro control, sin embargo, la información nos permite estar atentos al riesgo.

La vacuna contra la Hepatitis ya se ha aplicado a millones de personas en todo en mundo sin mostrar efectos secundarios graves (OMS). Es necesaria, aunque no obligatoria, cuando se viaja a zonas endémicas, es decir, aquellas en las que el saneamiento es deficiente y las prácticas de higiene son precarias.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Es importante identificarlos para saber cómo actuar y son los siguientes:

– Saneamiento insuficiente, el riego con aguas residuales de cosechas puede diseminar los virus.
– Falta de agua salubre, que determina una deficiente higiene personal.
– Drogas inyectables, la falta de higiene en la manipulación puede ocasionar la enfermedad.
– Convivencia con una persona infectada que no extrema las medidas de higiene personal.
– Relaciones con una persona que padece una infección aguda de hepatitis A.
– Viajes a zonas en los que esta enfermedad es endémica, sin vacunarse.

El Día Mundial de las Hepatitis es celebrado por la OMS el 28 de julio, con esta entrada nos sumamos a su efemérides teniendo muy claro que «más vale prevenir que curar».

Entradas relacionadas:
Los virus como contaminantes de los alimentos.

Fuentes:
– Organización Mundial de la Salud. OMS. “Hepatitis A”. Nota descriptiva nº 328. Julio 2015

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs328/es/

– Roberto Vázquez Campusano. “Hepatitis virales”. Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
http://www.facmed.unam.mx/deptos/microbiologia/virologia/hepatitis.html

– Carmen Rodríguez Acosta. “Actualización sobre hepatitis viral: etiología, patogenia, diagnóstico microbiológico y prevención”.
Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(6):574-85

– Empres FAO Inocuidad de los alimentos. “Prevención y control del virus de la hepatitis A y el norovirus en los productos semisecos listos para el consumo”. Vol. 1 – Julio de 2011.

Imagen:

http://www.fsfb.org.co/sites/default/files/lavadomanos.png

2 Respuestas a “Hepatitis A, una virosis de transmisión alimentaria.

  1. Hola Marina,
    este premio es para ti, un Liebster Award. Lo puedes recoger en mi blog “Una pizca de salud ….. from Barcelona with love”❤
    Un abrazo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s