Deficiencia y toxicidad de la Vitamina E.

estrés oxidativo

– Marina Muñoz Cervera –

La Vitamina E cumple la importante función de evitar el enranciamiento de los ácidos grasos poliinsaturados de las membranas de nuestras células, tan importantes en los procesos de funcionamiento de todo el organismo como el intercambio e sustancias entre el interior y exterior celular (flexibilidad y permeabilidad); si tenemos en cuenta que del correcto funcionamiento de los procesos celulares depende en gran medida  la integridad de nuestros órganos y tejidos, podremos acercarnos al alcance de su necesidad.

Se utilizan de forma cotidiana suplementos de esta vitamina para paliar y/o prevenir procesos relacionados con el envejecimiento celular (cáncer, arterioesclerosis, artrosis, etc.), posiblemente debido a que los agentes oxidativos son cada vez más frecuentes en nuestros días.  Es, por tanto, una vitamina antioxidante que  depura nuestras membranas biológicas de los conocidos radicales libres que tanto abundan hoy en día.

Los requerimientos diarios de esta vitamina se establecen por término medio en 15 mg/día para los adultos, pero su necesidad depende en gran medida de la cantidad de grasa poliinsaturadas que consumamos a largo del día.

Deficiencia de Vitamina E

Es difícil que se produzca una carencia manifiesta de esta vitamina por la abundancia de alimentos que la contienen, sin embargo, en personas con alteraciones genéticas como por ejemplo la incapacidad para absorber las grasas, si está descrita.

Los síntomas de su deficiencia varían considerablemente según las especies sobre las que se lleve a cabo la investigación. Clásicamente, se reconoce que en los seres humanos las principales manifestaciones son:

1.- Anemia hemolítica leve asociada con aumento de hemólisis eritrocitaria (destrucción de glóbulos rojos).

2.- Enfermedad espino-cerebelosa, que aparece sobre todo en niños que tienen malabsorción de grasas.

Estudios en animales han demostrado que su carencia puede producir:

– Alteraciones de la reproducción.
– Anomalías de hígado, músculo y función cerebral.
– Hemólisis de eritrocitos. – Embriogénesis defectuosa.
– Trastornos de la permeabilidad capilar.
– Distrofia musculo-esquelética.
– Miocardiopatías.
– Envejecimiento prematuro.

Procesos relacionados con el estrés oxidativo de nuestras células son: envejecimiento, cáncer, enfermedades cardiovasculares, cataratas, diabetes, alteraciones de las respuesta inmune, enfermedad de Alzheimer, anomalías funcionales y morfológicos del sistema neuromuscular, alteraciones en la agregación plaquetaria.

Toxicidad por Vitamina E

Incluso dosis altas de suplementos no suelen darse síntomas de toxicidad, sin embargo, una ingesta de 800 a 3200 mg al día, ha dado lugar a la aparición de los siguientes síntomas:

– Debilidad muscular.
– Fatiga.
– Náuseas.
– Vómitos.
– Diarrea.

El efecto tóxico más importante de esta vitamina es el antagonismo en la acción de la Vitamina K y la potenciación del efecto de anticoagulantes orales, lo que puede producir una hemorragia manifiesta. También está descrito que un exceso en su consumo también puede aumentar el riesgo de defectos congénitos.

Sobre esta “misteriosa vitamina” continúan los estudios para conocer el verdadero alcance de sus funciones y la consecuencias de su carencia, de hecho, se postula que su efecto antioxidante puede ser muy beneficioso en la prevención de enfermedades coronarias o el cáncer; también se ha aplicado en la prevención de abortos y para paliar los efectos de la malabsorción.

Si tenemos dudas sobre nuestra necesidad de vitamina E, antes de tomar suplementos sin orientación, lo mejor es consultar al médico para que nos recomiende lo mejor para cada caso concreto.

Enlaces relacionados:
Las mejores fuentes de Vitamina E o tocoferol
¿Para qué es necesaria la Vitamina E?
Las Vitaminas y sus peculiares características.
Hacia un equilibrio en la alimentación.

Fuentes:

– Rodríguez Rivera, Víctor Manuel; Simón Magro Edurne.”Bases de la Alimentación Humana”. Netbiblo, S.L. La Coruña, 2008.
– Melvin H. Williams.”Nutrición para la Salud, la Condición Física y el Deporte”. Editorial Paidotribo. Barcelona, 2002.
– Mark H. Beers, M.D.; Robert Berkow, M.D. Manual Merck. Décima edición española. Elsevier, S.A. Madrid 2003.
– Battaner Arias, Enrique. Biomoléculas. Ediciones Universidad de Salamanca. Salamanca, 2012.
– Biesalski; Grimm. “Nutrición Texto y Atlas”. Editorial Médica Panamericana, S.A. Madrid 2009.
– Medline Plus.Un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. Institutos Nacionales de la Salud. “Vitamina E”. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002406.htm

Imagen: http://www.lineaozono.com.ar/estoxi.html

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